Empleadas domésticas se pronunciaron en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal

Chachas, sirvientas y otras denominaciones son utilizadas de forma despectiva, para identificar a las trabajadoras domésticas.

En México, 9 de cada 10 empleadas del hogar son mujeres, que afirman carecer de lo indispensable para ejercer su labor cotidiana.

“96 por ciento de las trabajadoras del hogar no tienen acceso a servicios de salud por parte de su empleo; 80 por ciento carecen de prestaciones laborales; 40.7 por ciento de las trabajadoras del hogar, ganan menos de un salario mínimo”, José Antonio Guevara, Srio. Vinculación con la Sociedad Civil CDHDF.

En su capítulo décimo tercero, la Ley Federal del Trabajo contempla el régimen sobre trabajo doméstico, sin embargo, en la práctica, no garantizan los derechos de quienes se dedican a esta actividad.

“Los y las trabajadoras del hogar tienen muchas responsabilidades y muy pocos derechos, desde el punto de vista económico no se considera un empleo regular, porque no gozan de los mismos derechos que el resto de los trabajadores”, Marisol Anaya, Alianza Cooperativista Nacional.

En la firma de un convenio de protección para las trabajadoras domésticas, autoridades exigieron que el trabajo del hogar deje de ser considerado como un empleo de baja categoría.

“No nos percatamos del grado de explotación, del grado de discriminación a las que son sometidas fundamentalmente mujeres”, Atenógenes Pineda, Centro Nacional de Promoción Social.

Del primero al 17 de junio próximos, en Ginebra, Suiza, se celebrará la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, en la cual uno de los temas a discutir, es la aprobación de un convenio de trabajo decente.

Exigieron que el gobierno mexicano vote, firme y ratifique en favor del convenio, para un mejor desarrollo y protección de las 1.8 millones de empleadas domésticas que hay en México.

Oscar González