Violencia en escuelas

Entre 5 y 6 estudiantes de cada 100 padecen carencias económicas, dificultades de aprendizaje o son poco hábiles para establecer relaciones sociales, denunció la UNAM.

En consecuencia, la Escuela Nacional de Trabajo Social advirtió que estos factores orillan a un aumento de la deserción escolar.

Falta de límites y una sociedad caracterizada por la violencia permanente y cotidiana que hemos interiorizado y que somos incapaces de reconocer, un entorno que se agudiza en planteles escolares, señalaron.

El estudio puntualiza que los jóvenes generan violencia porque viven en un mundo así, que impone el deseo de poseer objetos fuera de alcance y produce impotencia al no conseguirlos.

A esto se agregan conflictos generados por el tráfico de estupefacientes y la proliferación de bandas delictivas.

Cuestionaron que profesores, cuerpo técnico de los planteles y la familia, manejen la normatividad a partir de amenazas.

Y es que sólo en una de cada cuatro amenazas, esta se cumple.

Explicaron que en todos los grupos existe un individuo en el que recaen las burlas, ataques y agresiones, un fenómeno social que se reproduce en las aulas.

Restringir, castigar e imponer etiquetas de represión y control, advirtió el análisis, reduce las posibilidades de centros escolares de consolidarse como espacios para el aprendizaje y la convivencia.

Ante la pérdida de influencia en los jóvenes por parte de docentes en escuelas secundarias, consideraron indispensable recuperar la figura del maestro en el proceso formativo.

Oscar González