Presentación del libro “Etimología jurídica”

La herramienta básica de un jurista es el lenguaje.

Por su trabajo cotidiano, los juristas están obligados dar a las palabras el correcto alcance que les corresponde y ubicarlas en su justo contexto.

Así lo señalaron especialistas al comentar el libro “Etimología jurídica” editado por la Suprema Corte de Justicia.

 “Al conocer la condición etimológica de las palabras que empelamos se evita que nuestras ideas se vuelvan difusas y generen confusión en el proceso de comunicación, el empleo cotidiano de la etimología jurídica nos conduce a una mayor precisión y exactitud en lo que queremos comunicar”, Walter Arellano Hobelsberger, Magistrado CJF.

En el marco de la Trigésimo Quinta Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, dijeron que en el trabajo interpretativo es de suma importancia hacer uso correcto de las palabras.

“Piensen ustedes que la incorrecta expresión de hechos, de fundamentos o de pruebas, desde luego puede conducir a un resultado funesto, he ahí la importancia de conocer qué es lo que se le está expresando al juez y a su vez el juez expresar con claridad qué es lo que está resolviendo”, Juan Abelardo Hernández Franco, Catedrático Universidad Panamericana.

 “Entonces el uso de la palabra tiene un poder extraordinario”, Gerardo Dehesa Dávila, Autor de la obra.

Coincidieron en que ser claro en la manifestación de las ideas da solidez a la argumentación jurídica bajo los parámetros de racionalidad, razonabilidad y proporcionalidad a los que un actor jurisdiccional está sujeto.

Emmanuel Saldaña