El cambio de sistema de justicia penal, obligará a modificar la mentalidad de los juzgadores

La simple transición al modelo acusatorio, oral y de máxima publicidad, es en si mismo, un proceso complejo.

Afirmó la especialista española, María del Pilar Martín Ríos.

“Pero evidentemente hay problemas que se van a subsanar con el mero trámite, con el mero paso de un paradigma a otro, ese mero obscurantismo, ese secreto que rodea a todas las actuaciones, eso que las garantías quedaran un poco en entredicho de todas las partes, parte acusadora y partes acusadas se van a solventar con un proceso que evidentemente arroja mucha más luz”.

Puntualizó que el primer obstáculo a vencer es lograr ese cambio de mentalidad en los operadores del sistema.

Quienes habrán de enfrentar en el mediano plazo, mayores cargas de trabajo.

Incluso también tiene que haber un cambio de mentalidad en la propia figura de los abogados ya no son abogados que presentan actuaciones por escrito, son abogados que tiene que ir ahí, a batirse el cobre en una audiencia, y eso es muy difícil cuando no ha tenido un entrenamiento previo, esa va a ser una de las dificultades, uno de los caballos de batalla entiendo principales en esta aplicación”.

Sistema penal, que podría dar muchas sorpresas, cuando se encuentre operando de manera plena, pues habrá ocasiones que el juicio lo gane el litigante que mejor presente sus argumentos.

“Porque el juicio oral es una materia dialéctica, gana muchas veces no el que lleva razón por desgracia, sino el que mejor sabe vender su verdad”

Ello será una de las características del nuevo sistema, si el marco legal, solo faculta al juez para resolver una controversia, a partir de las pruebas que aportan las partes.

José Luis Guerra García

Sistema penal acusatorio

El cambio de sistema de justicia penal, obligará a modificar la mentalidad de los juzgadores.

La simple transición al modelo acusatorio, oral y de máxima publicidad, es en sí mismo, un proceso complejo.

Afirmó la especialista española, María del Pilar Martín Ríos.

“Pero evidentemente hay problemas que se van a subsanar con el mero trámite, con el mero paso de un paradigma a otro, ese mero obscurantismo, ese secreto que rodea a todas las actuaciones, eso que las garantías quedaran un poco en entredicho de todas las partes, parte acusadora y partes acusadas se van a solventar con un proceso que evidentemente arroja mucha más luz”.

Puntualizó que el primer obstáculo a vencer es lograr ese cambio de mentalidad en los operadores del sistema.

Quienes habrán de enfrentar en el mediano plazo, mayores cargas de trabajo.

“Incluso también tiene que haber un cambio de mentalidad en la propia figura de los abogados ya no son abogados que presentan actuaciones por escrito, son abogados que tiene que ir ahí, a batirse el cobre en una audiencia, y eso es muy difícil cuando no ha tenido un entrenamiento previo, esa va a ser una de las dificultades, uno de los caballos de batalla entiendo principales en esta aplicación”.

Sistema penal, que podría dar muchas sorpresas, cuando se encuentre operando de manera plena, pues habrá ocasiones que el juicio lo gane el litigante que mejor presente sus argumentos.

“Porque el juicio oral es una materia dialéctica, gana muchas veces no el que lleva razón por desgracia, sino el que mejor sabe vender su verdad”.

Ello será una de las características del nuevo sistema, si el marco legal, solo faculta al juez para resolver una controversia, a partir de las pruebas que aportan las partes.

José Luis Guerra García