Trabajadoras del hogar

El trabajo en el hogar no tiene normas ni ley. No hay salario fijo, ni periodos vacacionales o prestaciones de ley.

En muchos casos, incluso se violentan los derechos fundamentales de las trabajadoras, incluso en grados similares a la esclavitud, según denunció la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

“La propia Ley Federal del Trabajo señala como obligación de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos que se tiene que establecer un salario mínimo para las trabajadoras del hogar”, Luis Jiménez Bueno, Quinto visitador CDHDF.

Se estima que en México más de dos millones de personas son trabajadoras del hogar, el 90 por ciento de éstas son mujeres.

Las trabajadoras del hogar representan el 4.6 por ciento del total de mexicanos que laboran.

Los especialistas aseguraron que nuestro país presenta un rezago importante en la protección de sus derechos humanos.

“Le dicen que nada más va a hacer esto o va a hacer usted esto por tanto y no, ya después cuando uno está dentro, que la cocina, que el baño, que la recámara del niño por 200 pesos y todavía planchar y lavar, tampoco eso es justo por 200 pesos”, María de la Luz López, Trabajadora del Hogar.

“Generar mejores condiciones de vida y de acceso a todos los beneficios de desarrollo al que tienen derecho las trabajadoras del hogar”, Beatriz Santamaría, Directora INMUJERES DF.

Las mujeres dedicadas al servicio doméstico pidieron derechos como la libertad, salario digno, trato respetuoso e incluso prestaciones sociales.

Martha Rodríguez

Trabajadoras del hogar

«No podemos comer de lo que ellos comen, no tenemos permiso de ver televisión, ni escuchar música, nos dejan lavar nuestra ropa en el lavadero sólo los sábados y tenemos que echarle cloro después de usarlo”.

Es el relato que María “N”, trabajadora doméstica,  hizo a la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010.

Y es a lo que se enfrentan cientos de personas que se dedican a este trabajo.

Bajos salarios, abuso, maltrato, exceso de trabajo, humillación y discriminación.

“Hay un 25 por ciento de las personas que justifican dar de comer los alimentos sobrantes a una persona que hace trabajo doméstico y más del 80 por ciento de la población que cree que eso sucede cotidianamente”, Ricardo Bucio Mujica, Presidente CONAPRED.

En México, más de 2 millones de personas son trabajadoras domésticas, la mayoría mujeres.

La Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010, reveló que 9 de cada 10 no tiene contrato laboral.

El 47.7 por ciento labora todo el día y la mayoría percibe un salario semanal de entre 500 y mil pesos, es decir, representan el 4.5 por ciento de la población económicamente activa.

A pesar de esta fuerte contribución a la economía nacional, el trabajo de las trabajadoras del hogar o trabajadoras domésticas es casi invisible, dado que se realiza a puerta cerrada, en hogares privados y no queda registrado en contratos formales o en el Seguro Social”, Thomas Wissing, Director de la oficina de México, OIT.

El 87 por ciento no cuenta con seguro médico, 61 por ciento no tiene vacaciones, el 57 por ciento no puede ir a la escuela, el 46.5 por ciento no recibe aguinaldo, el 44.7 por ciento no tiene horarios fijos.

Naciones Unidas hizo un llamado a los países a garantizar condiciones de igualdad en el trabajo.

“Insta a los Estados parte a que adopten medidas destinadas a proteger de la violencia a todas las mujeres, que incluyan oportunidades de capacitación y empleo y hace un llamado muy particular hacia la supervisión de las condiciones de trabajo de empleadas domésticas”, Ana Güezmes García, ONU-Mujeres.

Legisladores propusieron reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la del Seguro Social, a fin de que las trabajadoras domésticas cuenten con mejores condiciones laborales.

Martha Rodríguez