Monumental Rosca de Reyes

Fueron más de 720 metros de una tradición que unió a miles de personas en el Zócalo Capitalino.

Se trata de la Monumental Rosca de Reyes que se partió este miércoles para festejar por anticipado el seis de enero.

Es considerada la más grande del mundo… Rodeó la Plaza de la Constitución y pesó más de 9 mil 300 kilogramos.

En su elaboración participaron más de dos mil panaderos.

Desde muy temprano comenzaron a llegar cientos de personas para participar en esta tradición.

Poco después de las diez de la mañana se partió la rosca monumental.

“Feliz día de Reyes, muchas gracias por estar aquí, queremos felicitar y agradecer a la industria panificadora mexicana que es la que elabora esta rosca”, Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno DF.

“Esta rosca representa para nosotros no sólo mantener una tradición sino seguir insistiendo en unir a las familias en base a nuestra cultura”, Francisco Galindo, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora.

Cada persona recibió un trozo de rosca y una porción de leche.

Familias completas disfrutaron de la tradición.

En esta ocasión, la Rosca de Reyes no tuvo en su interior muñecos del Niño Dios, como marca la tradición.

Juan Carlos González

Qué saben los niños del Día de Muertos

Ellos, igual que los adultos se ríen de la catrina, le cantan a las calaveras y se comen las figurillas de chocolate o azúcar que las representan.

“Laca laca la calaverita de azúcar… laca laca la calaverita”, Diego.

Diego cursa el primer grado de preescolar, le gustan las ofrendas y sabe que poner en la mesa del altar.

“En la ofrenda ponen frutas y jugos y refresco donde los niños murieron”, Cristina.

Cristina piensa que la muerte es dolor para los que se quedan y misterio para los que se van.

“Yo creo que a las personas que se les mueren sus familiares les duele mucho… Las personas que se mueren se van  al cielo… Los malos se van abajo y los buenos se van arriba”, Oscar.

Oscar creé que los muertos no se van… Que viven en nuestros recuerdos.

En ese día los que ya se murieron nos visitan porque su espíritu que vive en nosotros, su recuerdo que ese día los recordamos y les ponemos una ofrenda que es como un tributo hacía ellos, para que no se nos olviden”, Axel.

Inmersos en la tradición, chicos y grandes bromean con la muerte, cuenta historias de terror y aseguran que no le tienen miedo.

No me da miedo porque solo está la gente vestida”, Abigail.

“A mí no me da miedo porque son de a mentiritas”… No me espanta a mí, porque algún día todos nos tenemos que morir”, Oscar.

Verónica González